Mientras los intendentes de la zona Norte se sientan alrededor de una mesa con el ministro Coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, y hablan de “articulación” y “respuestas concretas”, en los municipios la realidad sigue golpeando la puerta.

En Montecarlo, la viceintendenta Kathia Joerg participó del encuentro mientras el intendente Julio César Barreto continúa al frente de EMSA. Y mientras la dirigencia se mueve entre reuniones y cargos, los reclamos por obras pendientes y necesidades que esperan respuestas siguen presentes en la comunidad.
La situación también genera interrogantes en Puerto Piray. La intendenta Mirtha Lezcano participó de la reunión con funcionarios provinciales mientras persisten reclamos de vecinos vinculados al servicio de agua potable. Residentes han denunciado problemas en la calidad del agua y aseguran que, en determinados momentos, llega en condiciones que generan preocupación.
Entonces aparece la contradicción: en las reuniones oficiales todo parece avanzar, pero en los barrios las respuestas siguen sin llegar al mismo ritmo.
También participaron el intendente de Caraguatay, Mario Peyer, y el intendente de El Alcázar, Eduardo Vázquez, en una jornada donde se habló de reactivar líneas de trabajo y acompañar a los municipios.
La pregunta es inevitable: ¿cuánto de lo hablado alrededor de esa mesa terminará convirtiéndose en soluciones concretas?
Porque mientras se anuncian gestiones, los vecinos siguen esperando obras, servicios adecuados y respuestas. La política puede mostrar reuniones, fotos y discursos. Los problemas reales, en cambio, no desaparecen porque alguien se siente a una mesa.