La construcción de la Escuela 773 volvió a quedar paralizada en el barrio San Lorenzo y la incertidumbre crece entre docentes, alumnos y familias que esperan desde hace años la finalización del edificio.

En el predio ya no hay obreros ni avances visibles. Solo permanecen serenos custodiando una obra que, con el paso del tiempo, se transformó en símbolo de anuncios incumplidos, demoras administrativas y promesas que nunca terminan de concretarse.
El director de la institución, Juan Carlos Escolar, reconoció que todavía no existe una fecha definida para retomar los trabajos. Según explicó, la actualización de la obra ya fue enviada a Nación y ahora todo depende de una resolución administrativa.
Mientras tanto, el malestar aumenta en la comunidad educativa. Los meses pasan sin novedades concretas y los estudiantes continúan esperando un edificio que fue presentado hace años como una solución definitiva.
La nueva paralización vuelve a dejar expuesto un problema recurrente en muchas obras públicas: proyectos anunciados con actos y discursos oficiales que después quedan atrapados entre expedientes, falta de fondos y decisiones políticas demoradas.
En San Lorenzo, la historia volvió a repetirse. Y la paciencia de la comunidad también empieza a llegar a su límite.