Hermes Almirón, exsubsecretario de Transporte durante el gobierno de Maurice Closs, figura como docente con licencia y goce de haberes mientras ejerce como director de una Sociedad del Estado. Los registros analizados muestran un período de 972 días de licencias por “largo tratamiento”, por encima del máximo establecido.

El escándalo por las licencias otorgadas por el Consejo General de Educación (CGE) suma un nuevo capítulo y vuelve a poner bajo la lupa los mecanismos de control del organismo.
Esta vez, el nombre que aparece en escena es el de Hermes Almirón, exsubsecretario de Transporte de Misiones durante los gobiernos de Maurice Closs y actual integrante del Comité de Ética del Colegio de Abogados de Misiones.
De acuerdo con los registros del CGE, Almirón continúa figurando como docente titular de la Escuela Superior de Comercio N.º 3 “Juan José Lanusse”, de Apóstoles. Allí posee seis cargos que totalizan 21 horas de nivel superior y aparecen registrados con licencia y goce de haberes.
El dato genera cuestionamientos porque, mientras mantiene ese vínculo docente, Almirón también ocupa un cargo como director de una Sociedad del Estado provincial, función a la que accedió en diciembre de 2019 y que continúa ejerciendo.
972 días de licencia
Los registros administrativos muestran una llamativa sucesión de pedidos de licencia por el Artículo 44, correspondiente al denominado “largo tratamiento”.
Entre mayo de 2017 y septiembre de 2019 aparecen nueve trámites vinculados con este régimen, varios de ellos bajo la figura de continuidad.
El primer pedido registrado fue otorgado el 5 de mayo de 2017 y el último fue aprobado el 19 de septiembre de 2019.
Tomando el período hasta el 31 de diciembre de 2019, se contabilizan 972 días, mientras que el límite establecido por el Decreto 542/83 para este tipo de licencia es de 730 días.
La diferencia es de 242 días por encima del máximo previsto.
Y acá aparece una de las preguntas centrales del caso: ¿quién autorizó que esas licencias continuaran durante un período superior al establecido por la normativa?
El docente que sigue figurando con licencia
La planta orgánica nominal de la Escuela Superior de Comercio N.º 3 de Apóstoles registra a Almirón como titular de seis cátedras.
Los cargos fueron obtenidos mediante diferentes resoluciones del Consejo General de Educación, algunas de ellas con varias décadas de antigüedad.
Entre los antecedentes aparece también la Resolución N.º 2972/25, firmada por la actual directora general del CGE, Daniela López.
Pese a que los trámites específicos de licencia encontrados se concentran entre 2017 y 2019, Almirón continúa apareciendo en los registros de la institución con licencia y goce de haberes.
En otras palabras, el cargo docente sigue existiendo y el vínculo laboral permanece registrado, aunque el funcionario no estaría desempeñando esas horas frente a los alumnos.
El fantasma del caso Kategora
La situación vuelve a recordar el caso de Juan Carlos Kategora, exdirector de la Escuela N.º 733 de San Vicente y empleado de Energía de Misiones.
Kategora quedó en el centro de una fuerte polémica después de que se conociera que había acumulado más de 3.363 días de licencia durante su desempeño como director escolar.
También se conoció que había viajado a Dubai en 2018 mientras se encontraba bajo licencia por “largo tratamiento”.
El CGE finalmente aceptó su renuncia, dejando sin efecto el avance del sumario administrativo y evitando que se llegara a una eventual exoneración.
Posteriormente, fue denunciado penalmente por presunta defraudación a la administración pública y falsedad ideológica reiterada.
¿Un caso aislado o una práctica extendida?
La aparición del caso Almirón plantea una pregunta mucho más grande que el expediente de un solo funcionario.
¿Cuántas personas más dentro del sistema educativo provincial tienen licencias extendidas durante años mientras mantienen otros cargos o funciones?
Si el CGE tiene mecanismos para controlar estas situaciones, debería explicar por qué un período de licencia puede superar el límite previsto por la normativa.
Y si no existen controles suficientes, la responsabilidad también debe ser determinada.
Porque una cosa es una licencia médica y otra muy distinta es que el sistema permita que un cargo permanezca durante años bajo licencia mientras su titular desarrolla otras funciones dentro de la estructura estatal.
Un exfuncionario de peso
Almirón no es un desconocido dentro de la política misionera.
Fue subsecretario de Transporte entre 2007 y 2015, durante los dos períodos de gobierno de Maurice Closs. Durante esos años tuvo bajo su órbita cuestiones vinculadas al transporte urbano, interurbano, de media y larga distancia, además del transporte aéreo y los puertos provinciales.
Actualmente continúa vinculado a la estructura estatal a través de su función como director de una Sociedad del Estado.
A esto se suma su reelección como integrante del Comité de Ética del Colegio de Abogados de Misiones.
La situación genera una fuerte contradicción política y administrativa: un exfuncionario de alto rango que mantiene un cargo estatal y, al mismo tiempo, figura como docente con licencia y goce de haberes.
El CGE tiene que explicar
El caso vuelve a colocar a la conducción del Consejo General de Educación en el centro de la escena.
Daniela López deberá explicar, junto con los funcionarios responsables de las áreas correspondientes, cómo se tramitaron estas licencias, quién las aprobó y por qué se permitió que el período registrado superara el máximo establecido.
Porque si la normativa establece un límite, ese límite debería valer para todos.
El caso Kategora ya encendió las alarmas. Ahora aparece Almirón y vuelve a surgir la misma pregunta:
¿Cuántos casos más hay escondidos en los registros del CGE?
La sociedad misionera merece respuestas. No privilegios, no silencios y mucho menos dos reglas distintas: una para los trabajadores comunes y otra para quienes tienen vínculos con el poder.