Tras la sesión preparatoria del Honorable Concejo Deliberante, surgieron fuertes cuestionamientos respecto a la conformación de las nuevas autoridades del Cuerpo. Desde La Libertad Avanza manifestaron su preocupación por lo que consideran un “acuerdo cerrado” entre los demás bloques para distribuir los cargos sin garantizar representación a las minorías.
Según expresaron, para que el HCD sea verdaderamente “honorable” debe existir un contralor efectivo, y la presencia de la oposición en los cargos de conducción es una condición fundamental para asegurar procesos más justos, democráticos y transparentes. Señalan que, por principios institucionales, las autoridades no deberían ser elegidas en su totalidad por un mismo partido, en este caso el Frente Renovador.
Desde LLA recordaron que la fuerza fue la segunda más votada en las elecciones de junio y que, en consecuencia, solicitaron ocupar la Vicepresidencia 1°, como parte de su derecho legislativo. Reconocen que la Presidencia corresponde a la fuerza mayoritaria, pero sostienen que la Vicepresidencia 2° debería recaer en la oposición.
Denuncian además que, según conversaciones mantenidas, el concejal Radke habría acordado previamente su lugar dentro de la mesa directiva, lo que –afirman– dejó sin representación efectiva a La Libertad Avanza en la conducción del Concejo. Para LLA, esta situación evidencia la postura de los tres bloques restantes y “el poco interés por garantizar transparencia legislativa y respetar la voluntad popular expresada en las urnas”.
Por último, desde el espacio señalaron que suelen ser tildados de “violentos” o “no dialoguistas”, pero aseguran que quienes cierran acuerdos sin participación de todas las fuerzas “son quienes actúan de manera verticalista y priorizan intereses personales por encima del funcionamiento democrático del Concejo”.