El tratamiento del Balance Municipal 2025 en Montecarlo terminó convertido en una nueva crisis política para la gestión local. La rendición financiera enviada por el Ejecutivo no solo fue rechazada por la oposición de La Libertad Avanza, sino también por un sector del propio oficialismo, que expuso diferencias internas y dejó al descubierto fuertes cuestionamientos sobre el manejo de las cuentas públicas municipales.

La sesión extraordinaria realizada en el Concejo Deliberante estuvo atravesada por denuncias de presuntas irregularidades administrativas, falta de documentación y críticas a la transparencia del expediente que ahora deberá ser analizado por el Tribunal de Cuentas de Misiones.
El rechazo al balance fue acompañado por los concejales libertarios Patricia Buckmayer y Raúl Radtke, junto a los ediles de Generaciones Unidas Pablo Acosta y Tania Malveira, quienes se despegaron de la postura del Ejecutivo y cuestionaron abiertamente la rendición presentada.
Desde los sectores que votaron en contra señalaron que el expediente contiene inconsistencias técnicas y presuntas irregularidades contables. Buckmayer afirmó que el análisis fue realizado junto a profesionales y aseguró que detectaron “numerosas irregularidades” en la documentación oficial.
Entre las principales observaciones mencionaron la falta de balances trimestrales, presuntas fallas formales, ausencia de foliaturas y supuestas repeticiones de gastos dentro del expediente. También pusieron el foco sobre un presunto desequilibrio fiscal de 124 millones de pesos y una deuda flotante superior a los 333 millones.
La polémica escaló además por el desarrollo de la sesión. Los sectores críticos denunciaron que no se dio lectura a los dictámenes antes de avanzar con la votación, situación que alimentó aún más las acusaciones de falta de transparencia en el tratamiento del balance.
El escenario dejó especialmente golpeado al oficialismo local, que mostró una fractura interna pocas veces vista dentro del Concejo Deliberante. Mientras un sector decidió despegarse de la rendición financiera, otro salió a sostener políticamente al Ejecutivo.
La defensa del balance quedó en manos del espacio Compromiso con Todos, integrado por la presidenta del Concejo, Graciela Oliveira, junto a los concejales Luis Canaparo y Vanesa Khon, quienes respaldaron el expediente y aseguraron que la documentación cumple con los requisitos exigidos por el Tribunal de Cuentas.
Oliveira rechazó las acusaciones y defendió la legalidad del procedimiento administrativo, aunque las críticas opositoras y el rechazo de parte del oficialismo dejaron instalada una fuerte controversia política alrededor de las cuentas municipales.
El debate terminó exponiendo mucho más que una diferencia técnica sobre un expediente contable: dejó al descubierto un clima de desconfianza política, cuestionamientos sobre la transparencia de la gestión y un oficialismo dividido frente a uno de los temas más sensibles para cualquier administración pública: el manejo de los recursos del municipio.